Hoy te vi...
Ibas con tu cara de todos los días, con tu camisa negra (o azul, no sé muy bien, por que estabas largo), tus lentes oscuros, manejando como siempre, a mil por hora... A penas si vi tu estela pasar. Mi corazón dio un vuelco inmediato! Mi estómago también, la náusea... la nervia. No sé ni que sentí cuando pasaste a la par mía, fueron escasos dos segundos! para mí el tiempo se congeló y duraron como dos horas. Me dio un escalofrío en todo el cuerpo, traté de no mirar y estoy segura que vos no viste. La última vez que mis ojos cruzaron los tuyos fue hace varias semanas, dolió como siempre y me juré a mi misma que nunca más te volvería a ver. Este país es muy pequeño y el universo no me ayudó en nada a cumplir mi juramento. Pensé que si te volvía a ver no iba a sentir nada o de sentir algo iba a ser ira incontrolable, lástima por mí... Todavía no sé que sentí...
Solo sé que hoy te vi y no te he dejado de pensar.
1 comentario:
Creo que uno nunca deja de extrañar, sin embargo, los periodos de falta se prolongan cada vez más entre ellos por lo que cada día se hace más fácil dejar de pensar en ello.
El que sentiste pues solo vos lo sabrás, en mi caso, normalmente es nostalgia.
Publicar un comentario