
Hace un tiempo descubrí a Sol...
Tiene una personalidad increíble! (dicen) Es llamativa, habladora, explosiva, extrovertida y dulce; casi como yo...
Esta mujer que se vuelve cada día más importante en mi vida, es rebelde, loca, persuasiva, impulsiva, dictatorial... No perdona a nada ni a nadie, es como un huracán y va dejando heridos a su paso.
La vi por primera vez mientras me amparaba en mi miedo y buscaba salidas fáciles a las desiciones apresuradas. Se aparece a veces, siempre en las noches infelices y trae con ella un calor inconfundible. Ella decide cambiar a su antojo todas las situaciones que se le presentan; me saluda con una sonrisa maliciosa y eso es lo último que recuerdo. No sé si será más fuerte que yo, creo que sí, ya que siempre sale victoriosa. O tal vez no he tratado de vencerla con la suficiente fuerza. Lo que sí sé con certeza es que me deja tirada en el suelo, sin energía, cansada y sin voluntad.
Cuando me di cuenta de su existencia pensé que sólo se trataba de una pequeña parte mía, siempre y cuando yo tenga el control, aún pienso que es así. Pero una vez que ella arquea su ceja derecha y me mira fijamente, me entero aterrada que ella tiene poder completo sobre mí y que soy sólo una micropartícula en el universo que es Sol.
De los que la conocen, la mayoría la adoran, algunos la imitan, el resto la desprecia y yo trato cada día que pasa comprenderla un poco mejor. Quisiera sentir que la conozco y que puedo predecir como se comporta, para eso debería encontrármela más amenudo y hacer un un esfuerzo por interactuar con ella. Pero me da miedo, me da pánico que nuestras conversaciones se hagan más cotidianas y que me haga entender que tengo en mí trozos muy grandes de ella y de mí sólo quedan escombros. Cuando finalmente decido entender como funciona, me silencia con un latigazo rápido de su lengua y quedo en la incertidumbre y la oscuridad.
Sol, que linda Sol, cómo la quiero y la odio al mismo tiempo. Me río con ella y cuando ella llora mi corazón se hace pedazos. Si ella está disfrutando, no queda la menor duda de que yo estoy completa y cuando se siente sola yo dejo de existir. Sus mejores momentos, son los míos también. Sus más preciados recuerdos no los puedo ni mencionar, son prohibidos, son secretos! Pocos los saben, y yo usualmente prefiero olvidarlos.
Todas las alegrías que Sol ha traído a mi vida, jamás se las voy a poder pagar! Y los dolores me despellejan en alma.
Pero Sol sigue ahí... Y hoy me contó que vino para quedarse.